La siguiente historia fue capturada en un artículo del año 2003. Hoy honramos con cariño la memoria de Luz Mila, mi abuela y esposa de mi abuelo Ismael, quien partió el 12 de julio de 2012. El legado que construyeron juntos sigue siendo el corazón de la finca y está en cada grano de su café.
1936 · Salento
Ismael González, mi abuelo, nació el 30 de mayo de 1936 en la vereda Las Colinas, en Salento, hijo de padres cafeteros. A los cinco años su padre ya lo llevaba a los cafetales a enseñarle a despulpar el grano.
En 2003 estaba sentado en el corredor de su casa con Luz Mila, su esposa desde hacía 47 años, frente a sus matas de café. Tenían seis hijos y 14 nietos.
1973 · La Divisa
Después de casarse, Ismael trabajó en fincas ajenas hasta que en 1973 reunió el dinero para comprar su propia tierra: la finca La Divisa. "Solo había un rancho y de los cultivos no quedaba sino el rastrojo", cuenta. Con pala en mano, él y Luz Mila se mudaron allá.
Con ayuda del Comité de Cafeteros y de sus vecinos sembró plátano y dos mil colinos de café. Cosecha a cosecha, el rastrojo se volvió cafetal y casa. Durante 15 años fue miembro del Subcomité de Cafeteros de Salento.
Sus consejos para otros caficultores
- "Sigan con el cultivo del café."
- "Hacer las renovaciones, bien sea por zoca o por siembra."
- "Controlar la roya y la broca."
- "Dentro del cafetal aprovechar y cultivar todo lo que se necesite para la alimentación de la familia." En La Divisa, entre el café, crecían fríjol, maíz y yuca, y se criaban animales.
Al final de su relato, Ismael acerca la cafetera y se sirve un pocillo de su propio café.
La Divisa hoy
La finca sigue en la familia. De esa tierra salen hoy el Caturra Lavado y el cold brew de Salentino.



